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Área de lecto-escritura

Dislexia y disgrafia adquirida

¿Qué es?
Pérdida de capacidad, total o parcial, para leer y/o escribir secundaria a una afectación cerebral y que ocurre después que el sujeto haya adquirido estas habilidades.

¿Cómo se manifiesta?

  • Imposibilidad para leer y/o para escribir.
  • Producción de errores al leer o escribir las palabras (rotaciones, sustituciones, omisiones de letras, cambios en el orden de las mismas, sustituciones de palabras).

¿Por qué se produce?

  • Accidente cerebro vascular: Infarto, hemorragia cerebral
  • Traumatismos craneoencefálicos
  • Enfermedades degenerativas
  • Tumores cerebrales
  • Enfermedades infecciosas (encefalitis…).

Dislexia y disgrafia evolutiva

¿Qué son?
Dificultades, en mayor o menor grado, para la adquisición y desarrollo de la lectura y/o la escritura. Son la causa más frecuente del fracaso escolar. En la base de estas alteraciones pueden existir trastornos lingüísticos, perceptivos y/o motores.
Esta dificultad significativa del lenguaje escrito y la lectura, aparece en personas con inteligencia normal,sin causa intelectual, cultural o emocional.

¿Por qué se producen?

  • Aprendizaje escolar inadecuado
  • Periodos largos de absentismo escolar
  • Déficit atencional
  • Deficiencia mental
  • Trastornos de la personalidad
  • Trastornos neurológicos
  • Problemas de audición (sordera, hipoacusia).
  • Sin causa conocida.

¿Cómo se manifiestan?

  • Los primeros signos de alarma pueden aparecer en el último curso de Educación Infantil. Son niños que no aprenden a leer y/o a escribir o tienen importantes dificultades para conseguirlo, mientras el resto de sus compañeros lo logran.
  • Los niños que en cualquier curso escolar, al leer y/o escribir cometen errores como, rotaciones, sustituciones, omisiones de letras, cambios en el orden de las mismas, sustituciones de palabras…. La comprensión lectora también se ve afectada.
  • Estas dificultades se pueden observar en adultos y son, así mismo, objeto de rehabilitación.

¿Por qué se produce?

  • La hipótesis del carácter hereditario de la dislexia todavía no está confirmada, aunque se observa una predisposición familiar que hace pensar en una fuerte carga hereditaria
  • El origen neurológico del trastorno tampoco está demostrado, pero si se han observado diferencias anatómicas y funcionales en los cerebros disléxicos.
  • Otras hipótesis de carácter psicolingüístico explican la dislexia como un trastorno para procesar el lenguaje hablado o del procesamiento lingüístico automático.

Disgrafia

¿Qué es?
La disgrafía es una dificultad para coordinar los músculos de la mano y del brazo, en niños que son normales desde el punto de vista intelectual y que no sufren deficiencias neurológicas severas. Esta dificultad impide dominar y dirigir el lápiz para escribir de forma legible y ordenada.
La escritura disgráfica suele ser parcialmente legible, ya que la letra del estudiante puede resultar muy pequeña o muy grande, con trazos mal formados. El disgráfico no puede respetar la línea del renglón ni los tamaños relativos de las letras, ya que presenta rigidez en la mano y en su postura. Incluso hay veces en que escribe en sentido inverso, de derecha a izquierda.

Por otra parte, los disgráficos no pueden escribir a velocidad normal. Por eso, los especialistas recomiendan no presionar a los niños afectados exigiéndoles mayor prisa.

El concepto de disgrafía puede analizarse desde dos contextos: el neurológico (cuando el trastorno se debe a un déficit de este tipo) y el funcional (el trastorno no responde a lesiones cerebrales o a problemas sensoriales).

La detección, diagnóstico y tratamiento de la disgrafía requiere de una intervención especializada, con instrumentos de evaluación que permitan establecer un cuadro clínico claro y preciso. Cuando los padres o el maestro advierten que el proceso de aprendizaje de la escritura presenta alteraciones, deben acudir a un especialista para establecer el diagnóstico adecuado.

Disortografía

¿Qué es?
La disortografía se refiere a la dificultad significativa en la trascripción del código escrito de forma inexacta, es decir, a la presencia de grandes dificultades en la asociación entre el código escrito, las normas ortográficas y la escritura de las palabras. De esta forma las dificultades residen en la asociación entre sonido y grafía o bien en la integración de la normativa ortográfica, o en ambos aspectos.

La disortografía a pesar de que a menudo va ligada a la dislexia o a la disgrafía se debe de entender como una entidad aparte, ya que puede presentarse de forma aislada o bien unida a estas alteraciones, resultando especialmente frecuente su asociación a la disgrafía.

Requisitos para la adquisición de la ortografía:

  • Adecuado desarrollo del procesamiento visual de la información, resultando en este caso especialmente relevante el desarrollo de la memoria visual, como fuente de recuerdo de la escritura de palabras, ya sea a partir de la copia o bien a partir de la lectura.
  • Adecuado desarrollo del procesamiento auditivo de la información, en este caso resultan clave tanto la discriminación auditiva como la memoria auditiva. La discriminación auditiva nos permitirá establecer con claridad el sonido y por tanto asociarlo a su correspondiente grafía, en este caso son frecuentes por ejemplo las substituciones de r por l. La memoria auditiva nos permite recordar la información verbal y por tanto resultará clave para poderla transcribir, especialmente cuando se trate de palabras largas o desconocidas, al mismo tiempo que es la habilidad que mientras almacenamos esa información la podemos analizar.
  • Otro punto a tener en cuenta dentro del procesamiento visual de la información reside en la orientación espacial y la madurez perceptiva, es decir, aquella habilidad que nos permite distinguir adecuadamente las simetrías, ya sean estas simples o complejas. La presencia de dificultades en este punto nos puede llevar a las rotaciones de letras como a la inversión de éstas, ya sea en la copia o en la escritura al dictado o la expresión escrita.
  • La integración espacio temporal, esta resulta clave en la adquisición del ritmo del lenguaje, la apreciación de las palabras y sus partes. El ritmo resulta clave en el momento de poder separar las palabras o de poder discriminar adecuadamente las silabas y por tanto poder acentuar. En los casos en que el ritmo no está bien consolidado encontraremos dificultades en la ortografía natural, pudiendo presentar uniones de palabras o bien fragmentaciones de éstas.

¿Cuáles son sus posibles causas?

  • Causas de tipo intelectual: la presencia de este tipo de dificultades entorpece ante todo la adquisición de la normativa ortográfica básica, aunque probablemente no resulte la causa más relevante, si que puede llevar asociado otro tipo de dificultades que si resulten claramente relevantes como el procesamiento de la información.
  • Causas lingüísticas: las dificultades en la adquisición del lenguaje, ya sea de tipo articulatorio o bien en lo referente al conocimiento y uso del vocabulario. Las dificultades articulatorias pueden dificultar la correcta percepción del sonido y por tanto presentar dificultades en la correspondencia con su grafismo. Por otra parte, el conocimiento del vocabulario implica el recuerdo de su forma, es decir, de como se escribe una palabra determinada.
  • Causas de tipo pedagógico: en ciertas ocasiones el método de enseñanza de la ortografía puede resultar poco beneficioso en función del estilo cognitivo del/la alumno/a. El recuerdo de la normativa, por su escasa significatividad puede resultar poco adecuado para muchos/as alumnos/as.
  • Causas perceptivas: como apuntaba anteriormente, el procesamiento visual y auditivo de la información resulta clave en el desarrollo de la disortografía, resultando claves en este sentido:
    • La memoria visual
    • La memoria auditiva
    • La orientación espacial
    • La orientación temporal

Discalculia

¿Qué es?
Se trata de un trastorno caracterizado por una alteración específica de la capacidad de aprendizaje de la aritmética, no explicable por un retraso mental o una escolaridad claramente inadecuada. El trastorno afecta al aprendizaje de los conocimientos aritméticos básicos: adición (suma), sustracción (resta), multiplicación y división más que a los conocimientos matemáticos más abstractos de álgebra o geometría.

¿Qué características tiene?
Como señalan algunos autores, podemos delimitar cuatro áreas de deficiencias dentro del trastorno del cálculo:

  1. Destrezas lingüísticas.
    Son deficiencias relacionadas con la comprensión de términos matemáticos y la conversión de problemas matemáticos en símbolos matemáticos.
  2. Destrezas de percepción.
    Dificutad en la capacidad para reconocer y entender los símbolos. También para ordenar grupos de números.
  3. Destreza matemática.
    Se incluye la dificultad con las operaciones básicas y sus secuencias (suma, resta, multiplicación y división).
  4. Destreza de atención.
    Se trata de dificultades en copiar figuras y observar los símbolos operacionales correctamente.

¿Cuáles son sus síntomas?
Las dificultades fundamentales se centran en torno a la simbolización y a la estructura espacial de las operaciones. Sus síntomas más característicos se manifiestan del modo siguiente:

  1. En la adquisición de las nociones de cantidad, número y su transcripción gráfica, el niño no establece una asociación número-objeto, aunque cuente mecánicamente. No entiende que un sistema de numeración está compuesto por grupos iguales de unidades, y que cada uno de estos grupos forma una unidad de orden superior. No comprende el significado del lugar que ocupa cada cifra dentro de una cantidad. A medida que las cantidades son mayores y si además tienen ceros intercalados, la dificultad aumenta.
  2. En cuanto a la transcripción gráfica, aparecen los siguientes fallos:
    • No memoriza el grafismo de cada número y, por tanto, le cuesta reproducirlo.
    • Los hace en espejo, de derecha a izquierda, y con la forma invertida.
    • Confunde los dígitos cuyo grafismo es de algún modo simétrico (p.e. 6 y 9).
    • Le cuesta hacer seriaciones dentro de un espacio determinado y siguiendo la dirección lineal izquierda-derecha.
  3. En las operaciones:
    • Suma: Comprende la noción y el mecanismo, pero le cuesta automatizarla, no llega a sumar mentalmente ya que necesita una ayuda material para efectuarla, como contar con los dedos, dibujar palitos, etc. Relacionadas con la dificultad para entender los sistemas de numeración y su expresión gráfica espacial, están la mala colocación de las cantidades para efectuar la operación, y la incomprensión del concepto “llevar”.
    • Resta: Exige un proceso mucho más complejo que la suma, ya que además de la noción de conservación, el niño debe tener la de reversibilidad. La posición espacial de las cantidades es, quizás, lo más difícil de asimilar por algunos niños, que restan simplemente la cifra menor de la mayor, sin tener en cuenta si está arriba o abajo. Cuando tiene que llevar, se pierden en el lugar dónde deben añadir lo que llevan. Del mismo que en la suma, empiezan por la izquierda y colocan mal las cantidades. Es frecuente que confundan los signos y, por tanto, la operación, haciendo una por otra, e incluso, a veces, mezclan las dos (suma y resta).
    • Multiplicación: Es una operación directa que no entraña tantas dificultades como la anterior. Aquí el problema reside en la memorización de las tablas y el cálculo mental.
    • División: En ella se combinan las tres operaciones anteriores por lo que de su buena ejecución dependerá el dominio de las anteriores