Teléfono móvil 678 470 971
  • LinkedIn
  • Suscribete a mi RSS

DÍA MUNDIAL DE LA TARTAMUDEZ

Oct 21, 2015   //   by Natalia Redondo   //   Logopedia  //  Sin comentarios

El día 22 de octubre se celebra el «Día Mundial de la Tartamudez», y con motivo de este acto, voy a daros alguna pincelada sobre este trastorno, ya que afecta a muchas personas de nuestro entorno y así podemos conocerlo un poquito más.

La disfemia o tartamudez es un trastorno en la fluidez del habla, caracterizado por repeticiones o bloqueos espasmódicos que afectan al ritmo del lenguaje y a la melodía del discurso, por lo tanto a la comunicación oral.

Pese a numerosas investigaciones realizadas en este campo, aun no se conocen con exactitud las causas de su aparición, y se barajan las siguientes:

  • Herencia.
  • Sexo.
  • Trastornos de la lateralización.
  • Trastornos neurológicos.
  • Trastornos en la estructuraciçon temporal-espacial.
  • Alteraciones lingüísticas.
  • Alteraciones psicológicas.

Según el DSM-IV pueden aparecer uno o varios de los siguientes fenómenos:

  • Repeticiones de sonidos y sílabas.
  • Prolongaciones de sonidos.
  • Interjecciones.
  • Palabras fragmentadas por pausas.
  • Bloqueos audibles o silenciosos.
  • Circunloquios para sustituir palabras problemáticas.
  • Palabras producidas por un exceso de tensión física
  • Repeticiones de palabras monosilábicas.

Si se observan con frecuencia, algunas de estas características de habla en algún niño de nuestro alrededor, es importante acudir al Logopeda, a que le haga una valoración de su estilo de comunicación y habla y valore la necesidad de intervención.

¿Sabemos cómo debemos comportarnos ante una persona que tartamudea? ¿Qué es lo más correcto? Voy a dejaros unos consejos y recomendaciones muy útiles:

  • Debe existir una actitud positiva y/o de indiferencia ante las disfluencias, esto da seguridad ante una conversación.
  • No mostrar sorpresa, incomodidad o preocupación por su habla.
  • No forzar a hablar a una persona que presenta bloqueos.
  • Déjale terminar y que emplee el tiempo que necesite.
  • No hables por él/ella.
  • No termines su frases y/o palabras.
  • No meterle prisa.
  • Respetar su turno de habla.
  • Aceptar respuestas breves y de pocas palabras, para facilitar su intervención.
  • Disminuir tu propio ritmo de habla, para que el momento de la comunicación sea más lento y favoreciendo las pausas.
  • Nunca imitar su forma de hablar ni burlarte de ellos, por mucha confianza que haya en la relación.
  • Incidir en el contacto visual, evitando una mirada continúa a la zona oral.
  • Cuidar los posibles gestos como de «ayuda» durante los bloqueos.

Bibliografía:

– Gordo Serrano, Ana Mª.»Programa Familiar en el Tratamiento de las Disfemias».

– Monge,R. (2000).»Las Disfemias en la práctica clínica». Ed: ISEP intervención.

Leave a comment

*